16 abril 2014

El viejo psiquiátrico


Antiguo sanatorio


Inaugurado a mediados de la década de los años 30, este edificio sirvió en su principio como un hospital que se especializó en su mayoría en la cura de enfermedades pulmonares. 




Empleados junto a pacientes en su época de uso.




 Pasados los años 50, los 40 pacientes iniciales se convirtieron en un total de 70. Una década más tarde, a inicios de los 60 tenía ya 200 pacientes, pasando en pocos años después a tener alrededor de 400 pacientes al año, los cuales eran atendidos por un total de 60 empleados. 





Posteriormente, el edificio albergó a personas con problemas psiquiátricos, hasta que finalmente en 2002 fue abandonado hasta el día de hoy.

Las imagenes del vídeo fueron grabadas en enero del año 2012, mientras que las fotografías son tanto de dicho mes y año como de justo un año después, enero de 2013. En ese periodo de tiempo, aparte del vandalismo que se haya podido producir y que no era en exceso, la humedad y la naturaleza ha provocado que hoy día sea bastante más peligroso el adentrarse en ciertas áreas del edificio. Los pasillos de los pisos superiores son de madera y esta se encontraba ya bastante afectada. 

Exploración en primera persona grabada con cámara Go Pro Hero HD 2.





REPORTAJE FOTOGRÁFICO



Accedemos al antiguo edificio por lo que era el acceso principal, una impresionante y bonita puerta giratoria de madera. En dicho hall se encontraba la recepción del hospital.


A nada que nos adentramos en el justo en una pequeña sala anexa nos encontramos con la maqueta del edificio que en su día seguramente presidiría alguna vitrina situada en algún punto estratégico.


Avanzamos y en los armarios todavía se albergaban restos del vestuario de algunos pacientes cuando fue utilizado como psiquiátrico.




La decadencia del lugar y de algunas de sus zonas es absolutamente brutal, dando juego a multitud de formas, colores y texturas. En algunos lugares incluso creciendo hierbas y musgo en lo que antiguamente eran baldosas. La humedad va devorando poco a poco este lugar.




El edificio también albergaba un área en el que antiguamente habría algún aula para los más pequeños.



Los restos de humedad son presentes también en lo que son las escaleras principales del edificio, que unían el piso superior con la planta baja. Contaba con 3 alturas en total, la inferior dedicada al área de mantenimiento y la iglesia, la planta baja donde estaba la recepción y ciertas dependencias y salas y la superior donde estaban las posibles aulas y otras salas y habitaciones. Las escaleras de madera son sencillamente impresionantes.





En esta sala las ventanas crean el efecto de una cara iluminando la vieja y corroída camilla para los pacientes.



Accedemos al piso superior y nos encontramos con esta habitación, cuya peculiaridad es que la cama estaba totalmente anclada al suelo. El óxido poco a poco invade y corroe sus restos. A su lado un antiguo pozal utilizado para la orina.






Este viejo hospital careció de área quirurgica o quirófanos pero en cambio si poseía su propia iglesia, la cual se encuentra en el piso inferior.




Junto a la iglesia existe este pasillo que llega hasta el fondo del edificio, donde estaba el almacén de limpieza. En 2012 el pasillo estaba totalmente intacto pero en 2013 este era su aspecto, invadido por 2 dedos de agua sobre las baldosas y constantemente azotado por las goteras y la humedad.


En otras áreas todavía existían restos de ropa de los antiguos pacientes.



Descendemos las escaleras de acceso a la iglesia para cambiar de área trasladándonos ahora a la zona de la lavandería. En esta parte la vegetación trata de invadir algunas zonas como las antiguas pilas de agua atravesando los recovecos que dejan las ventanas.




En el interior toda una maravilla de antiguas lavadoras industriales en las cuales se lavaba todo el material del hospital, como las sábanas, etcétera.





Maquinaria antigua en el zona de mantenimiento.


Salimos de nuevo al exterior por la parte trasera, el día lúgubre acompañaba totalmente a la exploración. En los exteriores el musgo e incluso los arboles va invadiendo el muro de piedra que forma las barandillas y laterales de estas escaleras. Sencillamente impresionante.





Abajo la humedad ha provocado que los muros sean un juego de colores, texturas y decadencia absoluta y que da pie a estas tremendas vistas del estado de la fachada.



Finalmente volvemos a subir y justo por donde salimos, cerramos la puerta hasta el próximo reportaje.




Fotografías antiguas extraidas de la red.
Fotografía y video: Nacho Labrador.



6 comentarios :

  1. Humedad, oxido, pintura desconchada, maquinas y entorno tetrico. Para algunos un lugar del que mantenerse lejos, para otros un paraiso de entretenimeiento como es nuestro caso. Gran trabajo y enhorabuena por ese premio que acabo de ver que al final lo has conseguido.

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    1. Gracias Nano!!!! este lugar es especialmente oscuro, la humedad poco a poco lo está devorando.

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  2. buenas noches, me encantan tus reportajes y fotos! suelo ver las fotos y me imagino cómo eran esos lugares antes, llenos de gente y cómo habrán sido las caras de las personas cuando los cerraron o quemaron :) acá en Venezuela (donde yo vivo), en un estado de Venezuela llamado Carabobo hay un centro psiquiátrico abandonado, justamente lo rodea la universidad donde yo estudio! espero puedas venir algún día y fotografiarlo, la zona mayormente se la pasa sola por que es una zona poco concurrida, pero está rodeada por la universidad donde yo estudio! si quieres venir, me contactas :) me encanta tu trabajo, eres una persona admirable por entrar a esos lugares y no tener miedo! sigue así ah y felicidades por tu premio a uno de los mejores blogs!

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    1. Muchísimas gracias Raquel!. Esa misma sensación de imaginar como fueron los lugares o cómo se vivió en ellos es la que nos recorre cuando nos adentramos en ellos. Ojalá pudiera algún día ir por Sudamérica, me encantaría.

      Un abrazo.

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