24 septiembre 2013

Palace of dreams



El palacio de los sueños


Poco se sabe acerca de este precioso edificio, pero mucha es la belleza que desprende a cada sala en la que uno se va adentrando.

Ante la más mínima información acerca del lugar y fichado desde algún tiempo, decidimos desplazarnos hasta el para verificar la existencia de alguna posible entrada a su interior. Tras un rato rodeando todo el edificio, esta no aparecía, hasta que por fin sonó la flauta y vimos una posible entrada, estábamos dentro.

Adolfo esperaba fuera a que le diésemos algún aviso de qué tal estaba el edificio por dentro, señal que poco tardaría a producirse diciéndole que ni se lo pensase y que entrara. Ante nuestros ojos y objetivos nos encontramos con lo que se puede ver a continuación, toda una joya arquitectónica totalmente abandonada y olvidada.

Comenzamos la visita por la antigua bodega del palacio.

Mediante la entrada superior que aparece en la parte central de la fotografía comenzaba el proceso de producción del vino. Por dicha puerta, se introducía la uva para ser almacenada y pisada en los trullos o lagares, que se encontraban en la parte izquierda y derecha de la zona superior.




Desde los trullos, una vez pisada la uva, el primer mosto se depositaba a través de la piquera y pasaba a las prensas verticales que eran transportadas a modo de vagoneta recorriendo la parte superior de los grandes barriles. Una vez realizado el prensado, se llenarían los barriles y se dejaría fermentar el caldo.



A la derecha de las dos siguientes imágenes se puede observar una de las antiguas prensas con sus correspondiente ruedas metálicas en la parte inferior para poder ser transportada por la vía.



Seguimos recorriendo el edificio y salimos a este ornamentado pasillo, aunque describirlo como ornamentado será mejor dejarlo para después...



La decadencia y las texturas existentes, así como el techo y la incesante entrada de luz por las ventanas hacían de este salón un precioso escenario donde plantar tranquilamente los trípodes y realizar alguna fotografía.




La luz entrante en alguna de sus otras salas era absolutamente destellante dándonos poco margen para poder tomar alguna fotografía en condiciones.



Salimos de nuevo al pasillo y nos encontramos con unas escaleras que dan al piso superior. Allí es donde quien escribe se quedó absolutamente asombrado.



Ya desde el rellano inferior de las escaleras esto era lo que se vislumbraba.


Sin pensarlo, subimos a través de las escaleras de madera para encontrarnos con esta maravilla.




Los detalles de los techos eran una auténtica pasada decorados con esa especie de ángeles de mirada penetrante que parecía que en todo momentos nos vigilaban y controlaban.





Traspasando una de esas preciosas puertas nos adentramos en esta sala de techo abovedado totalmente ornamentado e iluminado por dos entradas de luz verticales al fondo.




En otra de sus salas anexas, este techo. Una verdadera pasada.


Salimos de nuevo al hall de la parte superior, para inmortalizar de nuevo esas puertas y esa increíble sala que haría que este lugar fuese toda una sorpresa, ya que en ningún momento imaginaba que su interior pudiese esconder todas esas maravillas.

Sin lugar a dudas esta es una de esas visitas que raramente pueda olvidar.





Y para concluir con este reportaje dos fotografías pilladas en acción in fraganti por el compañero Jordi Coll del blog "Abandono y decadencia".





06 septiembre 2013

La secta del loco


A comienzos de los 80 un hombre junto con su mujer decidió montarse su propio negocio como naturista. Su fama llegó hasta tal punto que incluso personas que vivían en Alemania aprovechaban las vacaciones para desplazarse hasta allí y acudir al curandero en busca de esa cura a las dolencias o problemas que algún familiar padecía y que en ningún otro lugar encontraban.

Pero quien sabe, nada más lejos de la realidad. Sus pacientes cuando no encontraban solución e inmersos en un estado de desesperación acudían a este místico lugar construido con las manos de aquel señor bajo el consuelo de que este, ataviado con su túnica blanca, conseguiría curar dichas enfermedades.

Según testimonios reales de personas que conocieron el lugar durante su época de uso, el ambiente en su interior era un ambiente de ayuda al prójimo parecido al estilo Hippie y según especifican no cobraba las consultas, si no que lo hacia mediante la voluntad, pero en cambio si las medicinas y a un precio muy caro siendo estas botes con gránulos blancos para disolverlos en agua que el mismo fabricaría, e incluso pinchaba con jeringuillas. En su interior todavía encontramos una amplia cantidad de estos medicamentos así como de botes llenos de hierbas con su correspondiente etiqueta especifica para cada situación: estrés, depresión...

En definitiva, con el tiempo se fue poco a poco creando una leyenda en torno a este señor, y que a el básicamente le solucionó la vida e incluso se permitía pasear a bordo de su Rolls Royce hasta que decidió marcharse a vivir a otro lugar.

Un caso al que se podría asemejar este podría ser el del conocido Aleister Crowley y la abadía de Thelema. En el siguiente reportaje que le dedicaron en el programa de "Cuarto Milenio" en canal cuatro se puede conocer algo más en profundidad el caso. En la plataforma YouTube también existen vídeos documentales al respecto en diversos idiomas.

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Para más información sobre Aleister Crowley pinchar en los siguientes enlaces:




Otro caso incluso más similar a este podría ser el del santón de Baza al cual realizó Antena 3 un extenso reportaje de investigación. En el se observa con datos verídicos y contrastados como una persona llega a hacerse rico a costa de los demás en base al engaño y a la desesperación de la gente. Aunque en España con la inmensa mayoría de la clase política esto también sucede día a día.

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¿Engaño o curación? cada cual tendrá su opinión. Sea lo que fuese nosotros decidimos adentrarnos en ese mundo irreal creado por esta persona recorriendo todas aquellas estancias que a base de piedra, madera, hierro y aluminio consiguió levantar este señor. Sin lugar a dudas este se convierte en el lugar más extraño visitado hasta la fecha.

En uno de los edificios la entrada recreaba perfectamente una cara entre las ventanas (ojos) y la puerta (la boca).


Las botellas de vino son un denominador común en todo el recinto.


En otra de las estancias nos encontramos con los álbumes personales que allí guardaba, incluso muchas fotos eran de sus propios pacientes que el plácidamente guardaba.






Otro denominador común en todo el recinto aparte de las botellas de vino eran los cuadros, posiblemente ofrendas de sus propios pacientes o bien que allí mismo como terapia se realizasen.




En todo este espacio antiguamente los seguidores hacían cola esperando su turno acompañados de gallinas y otros animales domésticos que campaban a sus anchas en el interior en armonía con los pacientes. Alguno de ellos ha llegado a citar que llegaba a las 11 a.m. y no era atendido hasta pasadas las 20 p.m. debido a las colas que tenia el curandero diariamente.




El recinto en su totalidad se encontraba cargado de un alto grado de simbolismos y figuras decorativas, las cuales seguramente tendrían un significado en su día. En la zona del elevador, la simbología egipcia era la que decoraba las paredes de madera.



En la parte superior, nos encontramos junto al acceso a lo que fue en su día la clínica. Allí encontramos perfectamente ordenados diversos tarros con hierbas medicinales, unas supuestamente para la depresión y otras para el estrés.




Entramos a la clínica...


... y nos encontramos con una vitrina totalmente ordenada con medicamentos y utensilios médicos.





Salimos de nuevo al recinto interior, descendemos de piso a través de unas escaleras próximas al elevador y nos introducimos en una sala que se encontraba totalmente a oscuras.




En su interior todas las paredes se encontraban pintadas con murales decorativos y en su parte central partía una especie de chimenea cerrada en cuya cúpula interior se encontraba toda esa serie de jeroglíficos, que algún significado tendrían o le harían tener. Sin duda, la estancia mas rara de todo el recinto y sobre la cual bajo dicha cúpula existían restos de velas y pétalos de rosa blancos junto a un pentágrama, símbolo usado en brujería que representa los elementos, la tierra, el viento, el fuego y el agua, con el espíritu maligno rodeándolos. Si fuese invertido la cosa cambiaría a ser la estrella de la mañana, con un simbolismo mucho más oscuro.




Salimos poco a poco hacia el exterior, no sin antes captar otra de esas tantas pinturas del recinto.



Pasamos por la sala de Naturoterapia.


Allí todavía nos encontramos con varios pares de zapatos, esperando como si sus dueños fuesen a volver a ponérselos.


La parte exterior del recinto principal, más que un lugar de curación parecía como si fuese una exposición de pintura al aire libre.




El lema creo que poco más puede decir o contar acerca de la filosofía que allí se seguía.

"La naturaleza es el sostén y el verdadero amigo de los enfermos. Nadie puede decir que una enfermedad es incurable, al decirlo reniega de dios, desprecia el gran arcano de la creación. No existe ninguna enfermedad por terrible que sea para la cual no haya previsto la naturaleza la cura correspondiente"


Según testimonios, en esta especie de fuente y en otra aledaña y que se encontraba llena de conchas en el pasado las mujeres mayores se desnudaban al aire libre y se bañaban en el barro que llenaba esas pequeñas fuentes o mini piscinas.


En otra parte del recinto, se encontraba la bodega grande, junto con cientos de botellas de vino.



Finalmente, cogemos camino a otro lugar dejando el que bajo mi opinión es el lugar abandonado más extraño que haya podido visitar hasta la fecha.